martes, 12 de enero de 2016

LA VENTA DE ISAGEN

La movilización de mañana en el país, está influenciada por la venta de ISAGEN. Hasta los mismos congresistas están invitando a ella. Y eso me permite opinar, que los intereses que se están moviendo en la venta de la citada empresa son astronómicos. Y quienes la critican y la rechazan, no crean que lo hacen porque se afecta el pueblo, más bien sí sus intereses. Es una reacción clientelista. Si se detiene la venta, en nada favorece al pueblo. 

Que el gobierno actual, ha sido "derrochón", claro que si. Pero, de esto no nos hemos dado cuenta solo ahora que se vende ISAGEN. Cuando se le dio mermelada a tanto congresista y político, para que dejaran hacer y dejaran pasar, éstos lo hacían en silencio. Más parece que ahora no  los han hecho partícipes de la "repartisiña" y de allí la invitación al pueblo a que proteste.

El día que se promueva una manifestación nacional, que verdaderamente sea reaccionaria frente a tanto abuso con el pueblo, la apoyo y participaría. Lo de mañana, es tiempo perdido.

Razones que verdaderamente exigen que el pueblo se pronuncie en forma masiva y no lo hemos hecho:

> El acuerdo asimétrico que se está gestando en la Habana con las FARC.
> El plebiscito que se acerca para decir sí o no al proceso de paz. Sin los matices que el mismo tiene.
> El incremento del IVA y el rosario de impuestos que se nos viene.
> La inseguridad, la corrupción y la impunidad.
> El hacinamiento en las carceles. Gente inocente pagando penas por testigos falsos y otros que si deberían estar en las carceles, de forma privilegiada están pagando sus fechorías en su domicilio.
> Los procesos jurídicos y penales que no fluyen. Por negligencia y corrupción de los mismos juzgados. La Justicia hecha un caos.
> La deplorable salud de este país. Los hospitales quebrados, debido a la misma corrupción. No por el "magnífico" servicio que se presta.
> La inseguridad con los emprendedores y quienes generan fuentes de trabajo -extorsiones, robos, sicariato-
> La poca atención al campesino y el des-estímulo a su labor. 
> Casas de pique, sicariato, bandas criminales, pandillas, microtrafico. Todo ello por falta de oportunidades laborales y de estudio para con los jóvenes.

Esto que cito, son solo algunos de los tantos problemas que tiene el país y principalmente el pueblo menos favorecido. La venta de ISAGEN, es un pulso del gobierno y su famosa Unidad Nacional, a quienes intuyo, los están sacando del negocio.

sábado, 2 de enero de 2016

LOS MAESTROS


Hoy que observé en Facebook, la foto que acompaña este escrito traté de hacer un comentario, pero no me lo permitió. Y no podía dejar pasar la publicación sin ninguna manifestación de mi parte; fue así que me decidí a expresar estas palabras.
 
De manera natural, al ser humano la vida le fija unos padres. Buenos, muy buenos, regulares y .....malos?. Esta última expresión tal vez muy fuerte, porque nadie querrá actuar así con la extensión de su propio ser que son los hijos. Optaría más bien por cambiarla por ignorantes y, así no ser injusto con la mayoría de ese renglón -los malos-. Porque una buena parte de quienes actúan así, son producto de un entorno que no les favoreció.

Hace poco publiqué un twit que dice lo siguiente: "Mi familia, lo más preciado. Mis jefes en mi vida laboral una bendición y mis contados amigos una reliquia. Gracias". Hoy encaja perfecto frente a lo que voy a decir.

Agradezco a la vida que me haya permitido nacer en el hogar que nací, encontrarme en el camino jefes que me enseñaron y guiaron por el camino correcto. Profesores que me transmitieron conocimientos y muy pocos amigos a quienes sigo conservando. Cada uno tiene un reconocimiento por todo lo que aportaron a mi formación. 

En la universidad, tuve un profesor que me hizo pensar diferente, en relación con mi condición social de ese entonces. Ese fue Israel Castro, mi profesor de Desarrollo Gerencial. Un personaje que laboraba para la banca y quien llevaba en muy pequeñas hojas - las de tacos de papel-, los temas que exponía en clase. Cuatro, quizá cinco títulos escritos a mano alzada y sobre los mismos expandía sus horas de cátedra. Nos exigió leer un libro: "Atrévase a ser el líder", de Warren Avis, el que marcó de allí en adelante mis propósitos profesionales.

Ya en el campo laboral, tuve otros maestros. Alberto Medrano, Stella Davila, Gustavo Mejía, Fernando Madriñán, Enrique Marmolejo y Jorge Humberto Escobar. De todos aprendí: honestidad, profesionalismo, estilos gerenciales, obicuidad, comportamiento, análisis, dinamismo, personalidad y equilibrio.

Mi guía por excelencia fue y sigue siendo, Don Alberto Medrano. A él lo empecé a observar desde que tenía 18 años. El suscrito siendo Mensajero y el señor Medrano la máxima autoridad de Bancoquia en la Región. Ello me permitió, que al final de su mandato en el banco, cuando él ocupaba la Vicepresidencia Regional, yo estuviera muy cercano a él en las decisiones del banco. Con los otros mencionados interactué en menor tiempo, pero el suficiente para dejar huella en mi y recordarlos muy especialmente.

Dejo de último, al Profesor en Fútbol Julio Velasquez, porque como lo mencioné al principio, fue quien me motivó a publicar este escrito en mi Blog, el día de hoy.

No entiendo como este personaje no llegó a dirigir en el fútbol profesional de nuestro país. Siendo un adelantado en su profesión desde 1977, año en que lo conocí, cuando me llevó a integrar su equipo de fútbol en la ciudad de Tuluá, INDEPENDIENTE F.C.. A mis catorce años, venía de ser campeón en 5a categoría con GUARANÍ. Ese equipo se desintegró y el suscrito, al llegar a Independiente invitó a otros del otrora Guaraní. Asī, sucesivamente llegaron mas hasta conformar uno de los mejores equipos de fútbol de la ciudad, en la categoría. En mi caso, hasta los 17 años, cuando partí a la ciudad de Cali a seguir mis estudios universitarios, habida cuenta que en mi posición de Arquero, los 1,68 metros de estatura no fueron mi mejor aliado para triunfar.

Siendo el fútbol, un deporte muy popular que no es como el golf, el polo o el tenis, que por ser de élite, permiten socializar y alcanzar mejores propósitos en la vida. Caso muy diferente ocurre en el fútbol, cuando no se es posible llegar al profesionalismo. Pese a ello,  en mi caso lo aproveché al máximo. Las enseñanzas como persona, deportista y liderazgo que me entregó el profesor Velasquez, fueron indispensables para afrontar el resto de mi vida.

La foto en la que aparece con un grande del fútbol, como lo es el doctor Gabriel Ochoa Uribe, no es gratuita. Julio Velasquez ayudó a formar grandes deportistas, entre ellos a Faustino Asprilla. Pero más que ello, a ser grandes personas. Y es por ello, que ni la ciudad, ni el país, ni nosotros quienes recibimos tanta enseñanza de él, le hemos dado -si la importancia-, pero no, el reconocimiento que se merece.

En nuestro encuentro deportivo de cada año, esta vez celebrado el pasado 27 de diciembre, invité a un grupo de amigos y ex compañeros del equipo de fútbol que integramos, para que siendo recíprocos con todo lo que Julio nos aportó, le correspondamos con el reconocimiento que se merece y al que deseo se vinculen más personas.

MUCHAS GRACIAS PROFESOR JULIO VELASQUEZ!

sábado, 28 de noviembre de 2015

LA IMPORTANCIA DEL BUEN HÁBITO CREDITICIO


Una persona, natural o jurídica, debe endeudarse hasta donde su capacidad de pago se lo permita. Si y solo si, ese uso de la deuda esté en función de generar valor para sí mismo o para el negocio. En otras palabras, nos debemos endeudar para invertir y no para gastar. 

Que es endeudarse para invertir?

Es tomar un préstamo, para la compra de un bien -casa, bodega, inventarios, maquinaria y equipo, ampliación de planta-, que genere nuevos ingresos o disminuya costos al mejorar la productividad y eficiencia. Esto permitirá adicionar recursos financieros para pagar el préstamo tomado.

Que es endeudarse para gastar?

Es utilizar un crédito para viajar, la tarjeta de crédito para salir a comer, para comprar el mercado, para salir de farra. Todos estos gustos se deben cubrir con la generación propia de recursos -rentas, intereses, excedentes del salario-, no con endeudamiento.

Aquí unos magníficos dichos en torno al crédito: 

"Tener crédito es más importante que tener plata".

"Aquel que paga puntualmente y justo cuando promete puede, en cualquier momento y en cualquier ocasión, conseguirá todo el dinero que a sus amigos le sobre" 

"La buena reputación se conoce. Todo el mundo querrá hacer negocios con usted, si paga puntualmente".

Quien entra a una Ley de insolvencia, por evadir deudas e incumple lo pactado, igual quienes están reportados en las Centrales de Crédito y nunca se preocupan por normalizar esas obligaciones, le tocará vivir el resto de sus días como si fuese un delincuente que huye y permanece en la clandestinidad. En este caso, no de la justicia, pero sí de los bancos y de los acreedores. Al cerrar sus puertas al crédito, le tocará ser un paria bancario y tener posibilidades de crédito, solo de los agiotistas o de quienes cobran con la vida del deudor.

Todo esto, a propósito del documento siguiente: http://www.grandesmedios.com/colombia/los-habitos-de-las-personas-con-buen-historial-crediticio/

: LOS HÁBITOS DE LAS PERSONAS CON BUEN HISTORIAL CREDITICIO.

domingo, 18 de octubre de 2015

CONSTRUYAMOS NO DIVIDAMOS

Ante una publicación, como las que habitualmente vemos en la red, en las que observamos cómo unos escriben en contra de otros, generalmente de líderes políticos. Esto fue lo que escribí y lo reproduzco solo con fines reflexivos. Dice así:

Como todo parroquiano de este país, pensamos que sabemos mucho y no sabemos nada. Así me siento. Opino por lo que he visto y es que este país, Uribe lo encontró inviable y con el temor de la ciudadanía, de no lograr movernos entre un municipio y otro. En Cali, no podíamos ir al Km 18, ni a Jamundí porque corríamos el riesgo de ser secuestrados. Se nos olvidaron los secuestros masivos que hubo en esa época?. Y en su gobierno este país salió a flote y se mejoró la seguridad. También pasamos de ser un país casi paria  a un país interesante para el mundo. Hoy en los aeropuertos internacionales nos tratan mejor que antes.

Con esto no quiero decir que Santos no ha hecho cosas importantes. Es que no se necesita hablar bien de uno y en contra del otro. Manejar un país con tantos problemas es muy complicado. Si gerenciar una empresa, que supuestamente tiene políticas y filosofía uniforme, es muy difícil, qué diremos de esa gran empresa llamada país, tan heterogénea por donde la miremos.

Hoy estamos embriagados con el proceso de paz, ojalá se dé, pero se nos olvida de todos los vejámenes que se han cometido y con decir que con el conato de firmar la paz, ya está todo en orden?. Como dice Serpa, "mamola". 

Me considero un ser equitativo en todo el sentido de la palabra. Con muchos errores, pero tratando de que mis equivocaciones no vayan a afectar a los demás. Pero si defendiendo lo legal y las buenas prácticas y costumbres. Odio la corrupción y gracias a Dios no he dependido de la política para un trabajo digno. Por fortuna lo he tenido siempre y en el sector privado. Hay mucha gente que odia a los políticos, pero le toca defender a un candidato por no perder su trabajo. Los entiendo. En palabras más castizas, puedo hablar con la "boca llena". El necesitado, quien está hambriento, quien ha experimentado el rigor de la guerra opinará diferente. También lo entiendo.

Aunque es muy difícil, por tanto interés que se mueve en esta tierra, que ignoramos. Y estaré aún más equivocado con lo que voy a decir, pero en aras de lograr la paz, opino que se debería dar una nueva oportunidad a todo el mundo. Desde ladronzuelos, narcos, paras, guerrilleros, etc. A excepción de los corruptos y a quienes se han lucrado con los famosos carruseles de la contratación. Y todos, en un acto de contrición, renovados, luchemos por convivir decentemente y sacar este país adelante. Con voluntad, armonía, transparencia y equidad, lo podemos hacer. INTENTÉMOSLO. 

Si cada uno de nosotros, actuáramos así, sin importar lo que hacen los demás, haríamos un efecto multiplicador en beneficio de la patria. Volvamos la decencia, lo legal, lo transparente; una moda, que sirva de ejemplo y mal visto a quienes no estén en ella. De lo contrario, como dijo alguien, tocaría lanzar una bomba atómica para acabar con esta raza a ver si naciendo otra, esto cambia.

Con lo aquí escrito, solo busco crear conciencia entre todos, pero nunca dividir.

Un fuerte abrazo a amigos y a otros que no lo siendo, pueden estar o no de acuerdo con lo aquí expresado. Es parte de la tolerancia y el respecto. Hasta pronto.


sábado, 3 de octubre de 2015

PROCESOS DE INSOLVENCIA Y LA REALIDAD

Los procesos de insolvencia y la realidad

Sobre la llamada Ley de insolvencia, antes Ley 550 y en otro momento Concordato. Chapter eleven en EE.UU.. Es el mismo proceso de entrar en insolvencia que ha cambiado de nombre, con unas pequeñas reformas que pueden estar muy bien concebidas, pero como todo, "a la creación de la ley le madruga la trampa".

Cuando la economía va bien, todos los actores actúan como en una fiesta tipo una de la madrugada. Es el momento eufórico, en el que anfitriones e invitados sonríen. Nos sentimos guapos, coquetos y todo el entorno es sublime. Es el efecto del alcohol y tal vez de algunos "talcos siquicos", que llevan al ser humano a actuar sin freno. Así es la economía; banqueros, comisionistas de bolsa, empresarios, constructores, emprendedores, periodismo, etc., se olvidan del ayer y del mañana. Solo se piensa en el presente y así embriagados hay dinero para todo el mundo y quienes lo toman, algo se inventan para "invertirlo", así no tengan con qué pagar. Lo importante es no desaprovechar la feria.

Luego viene la resaca y siguiendo con el tema de la economía, esa es la que estamos empezando a sentir, con precios del petróleo bajos, economías que fueron fuertes y hoy en recesión, corrupción que sigue rampante en los gobiernos, en las monarquias y ahora descubierta también en el fútbol. Campañas políticas en furor que buscan seguir raspando la olla de lo que dejó el anterior. Hospitales y la salud quebrada. En fin, vamos entrando en un camino minado para quienes seguimos actuando con objetividad, pero sin ser ajenos al entorno.

Retomando el tema inicial, la peor noticia que puede recibir un banquero, proveedor, acreedor y prestamista, es que un cliente de crédito entró en Ley de insolvencia. La Superintendencia de Sociedades ve y maneja la parte interesante de esta ley y, quizá algunas pocas empresas también lo hacen seriamente, pero los acreedores saben que la realidad es otra. 

La mayoría de empresarios que entran a Ley de insolvencia, la utilizan con artimañas que son recomendadas por las mismas firmas de abogados que los asesoran. Entre ellas, la creación de empresas paralelas. La que entró en insolvencia seguirá en papeles marchitándose, con poca actividad y solo para seguir dando "contentillo" a los acreedores. Paralelamente crean otra empresa con nombre diferente, "nuevos socios" -sustitutos/suplantadores- que seguirá haciendo lo que hacía la primera y, es esta la que recibirá los nuevos contratos y con cero deuda o con nuevos créditos. En casos, porque se vinculan a otros bancos en los que no tienen rastro o desconocen lo que hizo la emproblemada. En otros, porque gerentes de banco o de cuenta deshonestos, se lo acolitan. Craso error, porque quién es deshonesto lo seguirá por siempre y más adelante será este gerente, quien sufra las consecuencias de una nueva quiebra.

Siempre he desconfiado de aquellos personajes, que siendo el todo en una empresa, no aparece ni como socio o cargo representativo dentro de la misma. Algún pecado debe esconder y casi siempre se descubre que tiene un pasado perverso, en la banca y en el comercio.

Lo que estoy diciendo, lo hago con conocimiento de causa, ya son casi 35 años que llevo en los bancos y en el sector financiero. 

En este trasegar y por cosas del destino, en el edificio donde opera la firma que represento, también funciona la Superintendencia de Sociedades, lugar donde se tramita la Ley de insolvencia. Allí observo entrar, a un personaje que asiste en calidad de deudor moroso y blindado por esa ley, pero también me lo encuentro en calidad de inversionista, en una firma Comisionista de Bolsa que invita regularmente a sus clientes para ofrecerle alternativas rentables para sus ahorros. Entonces que piensa uno, el personaje está quebrado para la banca y sus acreedores, pero sigue teniendo reservas para invertir. Porque no las ha utilizado para salvar su empresa?. Pues no lo requiere, porque ya ha creado otra empresa en la que ha reorientado sus buenos negocios y en la anterior se quedó lo feo, las deudas y el grueso de sus acreedores. Aquellos que confiaron en él y le apoyaron en el pasado.

Por estos días, es muy lamentable ver empresas que entran en Ley de insolvencia. Casos como Conalvias, Red Assist y muchas otras. También en el pasado Grupo Holguines, Pinsqui, Grulla, Confecciones Mónaco, Constructora Melendez, etc. Cuando el tema se maneja con transparencia y es producto de una situación del mercado, en el que los socios han hecho esfuerzos previos capitalizando la empresa, buscando salidas y lo seguirán haciendo sin empresas paralelas. En otras palabras, aquellos que no se "quiebran para adentro" y que en el pasado fueron prudentes y no se gastaron mal o desviaron el dinero prestado y confiado por sus acreedores, merecen todo el apoyo. Pero quienes en su afán de figurar y de creerse ricos con el dinero de otros, bien llamados por el diario La Republica: "mezcla de trepador social con emprendimiento". Es una clase "social-empresarial" que quiere figurar con el dinero de los demás. Estos no se merecen ninguna ayuda, ni ley de insolvencia. Considero que requieren más bien, ayuda siquiatrica por su comportamiento y una investigación exhaustiva de cómo llegaron a lo que llegaron.

Para la muestra un botón -revisar links siguientes-. Uno no puede pensar así, ni actuar así para luego trasladarle a los acreedores, la buena vida que se dio y los gastos suntuosos disfrutados al debe. Cada quien es libre de hacer lo que quiera, pero con su propia plata, no con el dinero de los demás.




Foto tomada de la página WEB del diario La Republica.

sábado, 19 de septiembre de 2015

EL TIEMPO PASADO FUE MEJOR?

EL TIEMPO PASADO FUE MEJOR?

Hoy que una amiga publicó en Facebook, la imagen que acompaño  con este escrito, me llegó a mi recuerdo la época de estudiante de bachillerato. Para ese entonces, 1.975 - 1.980, que fue mi adolescencia e inicio de mi juventud. Frente a hoy, teníamos una forma muy diferente de vivir y de pensar por muchas razones:

1- La tecnología existía obviamente, pero no había hecho su aparición de una forma tan agresiva e invasiva como la tenemos hoy.

2- Yo vivía en un municipio pequeño -hasta los 17 años-. Que por no ser, esa época tan avanzada en las comunicaciones, todo llegaba mas tarde -la moda, las costumbres, los chismes, etc, etc,.-

3-Existían menos clase sociales. Los muy ricos, no los conocíamos o escasamente los nombraban en la radio y la televisión. Los acomodados de ese entonces y que pasaban por ricos -la misma clase media de hoy-. Y todos los demás, muchos casi todos, éramos los pobres. 

4- Estaban las escuelas y los colegios del Estado, a los que asistíamos todos. Y los mismos estamentos pero religiosos, donde asistía la clase mas privilegiada.

5- "Ricos" y pobres, confluíamos y hacíamos amistad, de una manera espontánea. Los "ricos" imagino que tenían alguna prevención con los pobres. No tanto por los chavales de nuestra misma edad, mas bien por sus padres -normal-, pero podíamos llegar a tener muy buenas relaciones por que: integrábamos con ellos los grupos de estudio, sin importar si se era rico o pobre. Jugábamos fútbol y asistíamos a las mismas fiestas o bailes, que en ese entonces se llevaban a cabo en la misma casa de alguno de tantos. Con cuota o sin cuota, es decir "con cover" o "sin cover". Los pobres, de pronto nos colábamos en una fiesta en casa de un compañero rico. Esa invitación si era sincera; porque independientemente de lo que dijeran sus padres, sus hijos -nuestros amigos-, de tanto interactuar con nosotros los amigos pobres, tenían elementos probatorios de que uno era pobre pero honrado, de buenas costumbres y además, en más de una ocasión los sacábamos de apuros en el colegio -exámenes y trabajos-. Quizá también eran malos deportistas, pero allí los pobres nos destacábamos mas -teníamos mas "mundo"- y los llevábamos a nuestros equipos de fútbol de barriada y se integraban y se convertían con el tiempo, en buenos futbolistas y nos copiaban las mismas palabrotas, esas que se pronuncian muy bien en los campos de fútbol. Los compañeros "ricos", cabían en toda parte. Y también gozaban de privilegios en nuestras fiestas de los barrios populares, porque eran reyes -tenían buena pinta, se transportaban en bicicleta, alguno que otro en el carro del papá- y, para las chicas de entonces ellos eran lo máximo y, si algún "troglodita" de nuestra clase social lo iba a increpar por celos o algún "resentimiento", allí estábamos los amigos pobres para enfriar el asunto y hasta para forjar una nueva amistad entre el "rico" y el pobre.

Si uno habla hoy con nuestros hijos de ese pasado, tal vez les parezca que experimentábamos una vida fuera de lugar -"que oso papá". Es lo que pueden decir. Claro, ellos hoy tienen privilegios que nosotros no tuvimos, son de otra "clase social". Pero la verdad es que, en medio de esa pobreza económica de entonces y falta de elementos tan sofisticados que hoy abundan y hacen la vida más rápida y estresante, se disfrutaba más el diario vivir, se envidiaba menos al que tenía ciertos privilegios. Obviamente que anhelábamos tener algún día lo que ellos tenían, pero no era razón para amargarnos la vida. Simplemente se pensaba que si éramos juiciosos, estudiábamos y salíamos adelante, algún día conseguiríamos lo que en ese entonces nos faltaba.

Eran otros tiempos, pero estoy seguro que se vivía mejor. Sin lugar a equivocarme, en mi pueblo no habían pizzerías, al menos nunca las vi. Hamburguesas?, tal vez sí, no recuerdo haberlas visto. Uno disfrutaba al máximo una gaseosa, un algodón rosado o de azúcar, el helado o "polar" de palo y el sandi o "boli", el mismo que hoy llaman bon ice.

La verdad, es que no nos deteníamos mucho a pensar en el futuro. Sabiamos que había que seguir estudiando, con dinero o sin el. Vivíamos del presente; frente al futuro solo bastaba un "Dios proveerá" y se lo dejábamos a merced de las oraciones de nuestras madres, a los rezos en la iglesia que ellas hacían con mucha fe y que producto de ello, algún día del cielo nos llegaría como por arte de magia.

Pero lo digo sinceramente, nunca pensábamos en el atajo, en llegar a hacer algo fuera de la ley, que nos convirtiera en ricos o nos mejorara la situación económica rápidamente. En ello, creo que también incidía en que no veíamos tantas marcas, lujos, ni elementos suntuosos entre las alternativas del entorno, como lo vemos hoy. Tampoco nos preocupaba o nos amargaba la vida, esa escasez de entonces. 

Particularmente, puedo decir que veíamos más bien al "rico" o de mejores posibilidades económicas, como ejemplos a seguir, no de envidiar o de posible resentimiento frente a ellos. Muy cerca a mi casa, en el barrio Maracaibo de Tuluá, dos familias fueron para mí y, también para mis hermanos un ejemplo a seguir. La familia Farfán Silva y los Mayor Gordillo. Tenían en común, que eran familias numerosas, con las mismas limitaciones económicas, pero con los mismos deseos de superación, de estudiar y trabajar. Sin plata y sin palancas políticas. El estudio, a través de becas por sus buenas notas académicas y el trabajo lo encontraron, luego de haber obtenido sus grados profesionales. Allí se forjaron: Médicos, veterinarios, abogados, militares, administradores, contadores y docentes.

No por lo anteriormente escrito, puede uno considerar tajantemente que el tiempo pasado fue mejor, pero si puedo opinar que se disfrutaba mejor la vida y que los argumentos para crecer como persona, no estaban contaminados ni condicionados al común denominador de hoy, "EL DIOS DINERO". Ese que se busca a como de lugar: matando, robando, pasando por alto los principios y los valores. Únicamente, porque se tiene que estar a la "altura" de quién tiene poder económico, poder de compra, de consumo. Así su interior y su tranquilidad espiritual solo se logre mantener en equilibrio a base de pastillas, droga y alcohol.

Es por ello que pienso igual y lo replico:

ESTOY TAN AGRADECIDO DE HABER VIVIDO MI INFANCIA, ANTES DE QUE LA TECNOLOGÍA INVADIERA NUESTRAS VIDAS.







sábado, 8 de agosto de 2015

PROCESO DE PAZ Y FANATISMO

EL PROCESO DE PAZ Y EL FANATISMO
 
Los últimos gobiernos de nuestra querida Colombia, han cimentado sus campañas políticas en obtener la paz, en darle seguridad ciudadana y también en mantenerla. Me da por pensar que el Secretariado de las FARC, igual querrá esa paz. 

El resto de colombianos, quienes queremos paz, seguridad, fuentes de trabajo y vivir decentemente. También los detractores por conveniencia, todos juntos; nos hemos convertido en lo que en el fútbol llamamos hinchas y fanáticos. En donde cada uno -Uribe, Santos, Guerrilla-, son los equipos por quienes hinchar.

Además de la guerra, que por tantos años la hemos soportado de sus principales protagonistas, hoy se ha trasladado al ciudadano común. Por el fanatismo al que hemos llegado. Hinchamos por unos o por otros, muchas veces sin convicciones. Solo por que, nos caen bien unos o nos caen mal otros, o simplemente por revanchismo.

Y si cada colombiano se dedica a repetir de los protagonistas -gobierno, guerrilla, políticos, hinchada-, lo que mejor recibe el oído o mejor le llegó, vamos a seguir en esta guerra sin fin.

Se nos olvida que esta violencia como lo cita el excelente escritor William Ospina -"seis millones de hectáreas arrebatadas a sus dueños, seis millones de ciudadanos desplazados, una aterradora lista de masacres desde 1946, la mayor cifra de desaparecidos en la mayor impunidad, una guerra de guerrillas de 50 años y diez millones de colombianos en el exilio"-, no será fácil acabarla en un santiamén. 

Esa violencia de tantos años, se volvió un modus vivendi y engendró mas violencia. La economía del país, así no nos guste escucharlo por ilícito que es, incorpora una franja o un "sector", si puede llamarse así, que es la guerra. En ella, se mueven cantidades de dinero muy importantes. Por tráfico de armas, sicariato, sistemas de seguridad para lo ilícito, mafias de todo tipo, etc.

Entonces, acabar la guerra no es tarea fácil. Esa franja ilícita que acabo de mencionar, se ha acostumbrado a satisfacer sus necesidades: primarias, secundarias, terciarias y también las suntuosas, con el negocio que se mueve alrededor de la guerra. Es que las diferentes clases sociales del país, igual la integran: buenos, malos e incomprendidos; que se mueven licita e ilícitamente. Que consumen, compran el mercado en los almacenes de cadena, compran vehículos en los concesionarios  y también llevan su dinero al banco.

Sin que sirva para hacerle apología al delito, piense usted que ha trabajado lícitamente. Que haría si de un momento a otro le informan que la empresa o el negocio del que obtiene su sustento diario, se cerrará, se acabará o que lo van a despedir; que haría?. Una reacción muy humana es hacerse resistente a ello, para no perder su trabajo y su forma de vida. Pues eso mismo ocurre con quienes hoy viven de la guerra, si hay paz van a perder su "trabajo".

Es por ello que no es tarea fácil buscar la paz. Y cuando digo que el Secretariado de la Guerrilla, posiblemente querrá la paz, lo digo porque ellos también desearan salir de esa vida clandestina, nómada, riesgosa y hoy para nada de convicciones filosóficas, como posiblemente lo fue en alguna época. Pero es que detrás de ellos hay un monstruo que han engendrado y, es un batallón de gente que al no tener oferta de trabajo formal, por parte del Gobierno y la empresa privada, optó por trabajar en la guerra. Es así de crudo, pero también así de real. A ellos también se les acabará su "trabajo". Que para unos será el simple accionar de un gatillo, para otros la franquicia clandestina de la extorsión, el secuestro, el narcotráfico y el tráfico de armas. Esto sin mencionar el carpintero que hace los ataúdes, las funerarias y los cementerios que los entierra. La iglesia y el sacerdote que celebra la última misa de los muertos y, los medios informativos que se nutren de esas perversas noticias. Y por que no igual, a los organismos de Derechos Humanos, quienes también derivan su sustento económico, solo por opinar si los muertos que deja la guerra, obedeció o no a la violación de sus derechos.

Atizar la guerra desde nuestros lugares cómodos, quienes aún tenemos trabajos lícitos y dignos, es lo más fácil. Opinar y despotricar de quienes trataron y lo siguen haciendo por buscar un mejor país, es muy fácil. Pensemos mas bien, que lo que hizo Pastrana, Uribe y ahora Santos, con todos los errores y tal vez pocos aciertos, ha sido muy importante para el país. O será que se nos olvida como era este país hasta el año 1998. Quienes pasamos de los 45 años de edad, sabemos que Colombia ha cambiado, en lo económico y en lo social. No todo lo que quisiéramos, pero al menos somos un país viable y con una imagen mucho mejor en el exterior, cuando antes se llegó a pensar de nosotros, que éramos un Estado fallido.

Entonces, invito a que dejemos de ser fanáticos de Pastrana, Uribe y Santos. Los tres han hecho de Colombia un mejor país. Unámonos de una forma objetiva, proactiva y asertiva; dejemos de lado los odios y los rencores. Entendamos que nada es fácil y menos acabar con la guerra. Igual, ellos tienen una responsabilidad ante el país y ante el mundo. Y si actuaron o actúan mal; Dios, la patria y la historia los juzgaran. 

Quienes estamos por fuera de decidir la paz del país, dediquémonos a lo nuestro: trabajo, emprendimiento, buenos hábitos de vida, rechazar la corrupción y todo lo que esté por fuera de la Ley; trabajemos honradamente. Volvamos todo esto una moda que sea lo "in". Esto creará una cultura y ya verán los resultados que obtendremos en el largo plazo.

Para terminar este escrito, también me uno a las palabras del escritor antes citado, cuando dice: "tiene que haber en la sociedad millones de ciudadanos que sepan que merecemos una paz verdadera, no apenas decretada por las élites militaristas sino construida por los ciudadanos. Que el país no necesita limosna sino empleo, que los jóvenes no necesitan armas sino horizontes de futuro en diálogo con el mundo".